
Al igual que un jugador o que el mismo técnico, Julio Rivera Lizcano, Médico del escuadrón cucuteño, es quizá uno de los entes más importantes que tiene el doblemente glorioso. Comparte un sinúmero de experiencias que basadas en su pasión por su profesión demuestra que una labor como la de el requiere de compromiso y dedicación.
Él no es un novato en el campo de la medicina deportiva, anterior al ejercicio profesional que ejerce en el Cúcuta Deportivo, el Doctor Rivera ya había tenido la oportunidad de encabezar la lista de los doctores que tuvieron los primeros pasos en compañía del equipo motilón pero en un principio conformó lo que era uno más de los miembros del comité antidopaje en el año 1997 y estaba en sus manos el hecho de hacer el doping en el General Santander.
Otros colegas como el doctor Bustamante que hoy en día es anestesiólogo, el doctor Miguel Barrios Peñaloza, Enrique, fueron los que acompañaron al galeno del rojinegro a recibir la oportunidad de vincularse ak Cúcuta deportivo.
Rivera ha sido amigo del equipo en las buenas y en las malas. Disfrutó de las glorias y sufrió con las derrotas que obtuvo el Cúcuta a lo largo de su trayectoria profesional en el escuadrón cucuteño.
Rivera ha sido amigo del equipo en las buenas y en las malas. Disfrutó de las glorias y sufrió con las derrotas que obtuvo el Cúcuta a lo largo de su trayectoria profesional en el escuadrón cucuteño.
Con tan solo 48 años, Rivera combina el apasionante universo futbolístico, con la labor de papá y esposo ideal, pues con su esposa Jackeline apoya sin medida a sus dos hijas que por su lado siguen los pasos del padre, es así que la mayor estudia la misma labor que ejerce su padre en la actualidad.
En el campo deportivo, Julio Rivera expresa que jugadores como Pedro Portocarrero, Charles Castro, Luis Narváez y Roberto Peñaloza son integrantes del equipo motilón que al ojo de Julio Rivera conforman el conjunto de nómina deportiva con un muy buen nivel físico atlético y que como lo afirma él, a nivel general la nómina titular del rojinegro está constituida por jugadores que para cualquier equipo pueden servir.
Las lecciones de tobillo, los desgarres y las contracturas musculares son las causas que más se presentan a nivel físico en los jugadores cucuteños y depende de Julio Rivera mantenerse al tanto de todas las discapacidades que no permiten a los jugadores desenvolverse en la cancha de juego.
Julio Rivera, más que un ilustre médico especializado en los problemas físicos del fútbol, es un padre, esposo y amigo del deporte cucuteño.
